Cuando nos decidimos a exportar a Estados Unidos debemos de tener claros nuestros objetivos para poder poner en marcha todo el proceso necesario para obtener rentabilidad.

Elegir el lugar

Debemos analizar el mercado del país para conocer dónde va a tener mayor acogida el producto. En lo referente al sector servicios, grandes urbes como Nueva York, Washington o Boston son puntos naturales para comenzar con buen pie.

Por otro lado, productos más específicos requieren puntos de implantación más concretos. Los petroquímicos en Texas o los agrícolas en Chicago son dos de los lugares claves. Pero sin duda uno de los puntos más en auge es Miami, la comunidad hispana permite tener unos lazos culturales que facilitan la adaptación de los productos.

La elección de los medios de transporte

Sin duda contar con un buen servicio logístico permite una mejor distribución del producto. El transporte marítimo es el rey en este tipo de exportaciones, la posibilidad de enviar un gran volumen de mercancía de manera económica lo pone a la cabeza.

Pero no podemos descuidar otros medios como el avión, este nos permite obtener un transporte mucho más rápido y pensado para productos más delicados. Pero cuando nuestra mercancía llega a tierra es importante contar con puntos de almacenaje y transporte terrestre.

La combinación de estos servicios permite mantener una alta eficiencia en la exportación a Estados Unidos.

Los trámites aduaneros deben ser claros

Sin duda se trata de una de las mayores preocupaciones al lanzarnos a la aventura americana. Podemos pensar en que existe una gran dificultad, pero España cuenta con diferentes acuerdos que facilitan los trámites. A través de los portales del Estado se puede encontrar la documentación necesaria para exportar a Estados Unidos.

En primer lugar, los documentos base para la realización de cualquier exportación son imprescindibles. Elementos como el packing list, el conocimiento de embarque o los despachos de aduanas son básicos. A partir de este punto debemos conocer los documentos propios para este país.

El AMS es un documento telemático que solicitan las autoridades estadounidenses antes del embarque de la mercancía. Se trata de una documentación previa que se realiza de manera telemática con una antelación suficiente para obtener la correspondiente autorización.

Para el transporte marítimo se especifica el conocido como 10+2, se trata de 10 datos sobre la mercancía, exportador e importador y 2 sobre la estiba y el contenedor. Por último debemos tener en cuenta las restricciones de los embalajes en madera así como tener siempre listas copias de los despachos de aduanas.

La experiencia de las compañías de logística ayuda

La normativa exige tener un visado de comercio para realizar esta actividad y con tratados firmados los impuestos se pagan en un solo lugar. Contar con una empresa logística con experiencia facilita de sobremanera todo este tipo de trámites.

Recommend
  • Facebook
  • Twitter
  • Google +
  • LinkedIN
  • Pinterest
Share
Tagged in