Informa nuestra compañía en China Ertransit Shanghai

A lo largo de estos dos últimos años China ha estado bajo un estricto control del COVID-19. Las autoridades practican la política que denominan “Dynamic Zero” para impedir la propagación del virus. China, salvo Wuhan, no ha sufrido altas tasas de contagio y cuenta con un alto nivel de vacunación.

En los últimos meses Shanghai apenas ha sufrido varias decenas de casos simultáneos que se solucionaron con medidas efectivas de aislamiento, situación similar han vivido otras ciudades chinas, salvo Xian que estuvo confinada durante un mes.

A mediados de marzo ha habido una escalada que ha supuesto el cierre de la ciudad, en principio programada hasta el 5 de abril, pero prorrogado sine die hasta nueva orden para realizar pruebas a sus 25 millones de residentes con la ayuda de miles de trabajadores sanitarios llegados de todo el país.

La variante Omnicron es algo nuevo para China y está dificultando su control, con más de 20.000 casos diarios en Shanghai a fecha de hoy. También la ciudad norteña de Jilin está en una situación crítica, mientras que en el resto de China la pandemia está controlada con no más de unas docenas de casos.

Nueva interrupción en la Cadena de Suministro Global

Los bloqueos y restricciones en la región de Shanghai están retrasando el transporte de componentes entre fábricas y con el puerto, lo que nos coloca ante una nueva interrupción de la cadena de suministro global.

En la actualidad la circulación de acceso a Shanghai está restringida, con controles continuos y cortes en las carreteras. Ciudades cercanas, como Kunshan están sufriendo medidas similares y es aquí donde se concentra buena parte de la actividad de empresas españolas en China y de productores de electrónica de consumo y repuestos para el automóvil. Algunas de estas empresas están cerrando ante la falta de componentes para seguir produciendo.

Las fábricas que han tratado de seguir abiertas han propuesto a los trabajadores vivir en las plantas productivas para evitar desplazamientos y posibles confinamientos. Estas mismas fábricas están abarrotando los almacenes de producto terminado que no pueden enviar ante la falta, principalmente, de camiones para llevar la mercancía al puerto.

Otras plazas vecinas siguen produciendo con normalidad y se expide la mercancía contenerizada por el puerto de Ningbo, si bien no exento de problemas por la dificultad de encontrar transportistas. Todo ello se traduce en un exceso de demanda que no se puede cubrir al 100% y está provocando retrasos sin que podamos apuntar una fecha de fin.

La situación de Shanghai está llevando a que otras ciudades chinas exijan a los transportistas por carretera pruebas PCR diarias para poder cruzar las fronteras municipales y obligando a realizar cuarentenas a conductores en riesgo de infección, dificultando la circulación de mercancías entre fábricas y puertos por determinadas regiones del país.

La consecuencia directa es que Shanghai está operando a menos del 50% de su capacidad, se incrementan los blank sailings y se está produciendo una congestión portuaria de entrada/salida de buques. El mayor problema no es tanto la falta de barcos como que la carga no llega por las trabas sanitarias a la libre circulación por carretera.

En lo que se refiere al tráfico aéreo, el movimiento de mercancías por Shanghai es muy reducido, su aeropuerto está operando parcialmente y con backlogs, por lo que se trata de derivar la carga a otros aeropuertos cuando es factible esta opción.

Presión social e incertidumbre logística

Una población confinada en casa y calles vacías es el escenario actual en Shanghai, que vive su peor brote de virus en dos años. Mucha presión social, ya que la población local no puede salir de casa, está teletrabajando, no le llegan los productos básicos y recurre a la compra online para aprovisionarse de comida o alimentos para sus mascotas.

A modo de conclusión

  • El mercado transitario chino solo está afectado localmente, pero en uno de sus principales HUB.
  • Demanda satisfecha parcialmente con tráficos derivados a puertos alternativos, sin ser una solución a largo plazo.
  • Carga de proyectos, carga aérea y logística terrestre también afectadas.
  • La suspensión de los vuelos de pasajeros con Shanghai ha reducido a la mitad la capacidad de carga del aeropuerto.
  • Incertidumbre de cómo y cuándo se podrá recuperar la normalidad y si supondrá un cambio en cómo el gobierno chino va a afrontar el tratamiento económico y social de los brotes del virus.

Si precisa más información contacte directamente con nuestra compañía Ertransit Shanghai o en cualquiera de nuestras delegaciones en España.