Resulta paradójico que exportemos olivos al Líbano, cuando fueron los fenicios, los libaneses actuales, quienes trajeron este árbol a la Península Ibérica hace unos 3.000 años.

La devoción especial por el olivo se mantiene en el país hasta nuestros días, buena muestra de ello es la reciente expedición de olivos realizada por ERHARDT Ertransit, la transitaria de ERHARDT Logistics, a Beirut desde el Puerto de Valencia.

Normalmente los árboles no viajan, por lo que un viaje desde España a Beirut es un momento de estrés para un olivo. Nuestros compañeros de Valencia se han preocupado hasta el último detalle del viaje para que el árbol llegue en perfectas condiciones para ser replantado en su nueva tierra. Los Olivos, de gran volumen, fueron debidamente asegurados a bordo de un contenedor de 40 pies OOG (Out of Gauge Cargo) de la naviera Maersk.

La rama de olivo es símbolo de paz, y lo es porque es uno de los atributos que la diosa griega de la paz, Irene, portaba en su mano, simbolizando la abundancia y la victoria sobre los malos espíritus. En las antiguas Grecia y Roma, se intercambiaban ramas de olivo como oferta de paz tras una batalla.

Ponemos nuestros mejores deseos en estos olivos transportados por ERHARDT Ertransit para que lleven un poco de paz a una tierra en la que, actualmente, no soplan vientos de paz